Incendio en la sierra de Bahoruco: Es momento de actuar con firmeza para proteger nuestro patrimonio natural

Wagner Méndez, director ejecutivo del Centro para el Desarrollo Agropecuario y Forestal, Inc. (CEDAF)

Santo Domingo. – Ante el reciente incendio forestal en la Sierra de Bahoruco, considero necesario reflexionar sobre las causas que continúan poniendo en riesgo uno de los ecosistemas más valiosos de la República Dominicana.

Hace algunos años tuve la oportunidad de acampar en esa zona y pude constatar personalmente la existencia de actividades agrícolas dentro del área protegida. Mientras acampábamos, en plena madrugada, nos despertó el camión que iba a buscar a las personas que iban al mercado.  Estas iban a vender productos agrícolas cosechados en la misma Sierra.  Esto significa, obviamente, que para que los residentes del área protegida puedan llevar sus productos al mercado, deben producirlos.  ¿Y dónde?  Justamente, en el corazón de la Sierra.

Para las labores en estos conucos las personas permanecen en el lugar durante varios días.  Como parte de sus actividades cotidianas, podemos asegurar que utilizan fuego para preparar sus alimentos. Aunque las autoridades competentes deberán determinar el origen específico de este incendio, esta realidad constituye una posible fuente de riesgo que no debe ser ignorada.

Más allá del origen de este evento en particular, es evidente que el conuquismo dentro de áreas protegidas representa una amenaza permanente para nuestros bosques. También es puedo asegurar que el costo de prevenir y controlar estas actividades ilegales es significativamente menor que el enorme costo económico, ambiental y social que implica combatir incendios forestales y restaurar los ecosistemas afectados.

Valoramos el enfoque y los esfuerzos que viene desarrollando el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, para fortalecer la protección de nuestros recursos naturales. Sin embargo, entendemos que todavía es posible hacer mucho más para enfrentar las causas estructurales de estos problemas.

La protección de la Sierra de Bahoruco y de todas las áreas protegidas del país requiere decisiones firmes, vigilancia permanente y la aplicación efectiva de la legislación ambiental. Necesitamos el coraje de nuestras autoridades para enfrentar las violaciones ambientales, independientemente de quiénes las cometan, y para garantizar que nuestro patrimonio natural sea preservado para las presentes y futuras generaciones.  Los incendios forestales no solo destruyen bosques; también afectan la biodiversidad, las fuentes de agua, el clima y la calidad de vida de toda la sociedad. Su prevención debe ser una prioridad nacional.

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